Cueva del Viento, el susurro de la conciencia

_MG_7637Respeto, conservación y lucha es la filosofía con la que trabaja el joven y comprometido Rayco González, uno de los guías de la Cueva del Viento, el mayor tubo volcánico de Europa y el quinto más grande del mundo, con casi 20 kilómetros de longitud, sólo superados por otras cavidades encontradas en Hawái.

Con la visita a la Cueva del Viento, la intrépida tribu de Monsecca abandonaba la epidermis de la tierra para adentrare en sus entrañas y descubrir la oscuridad, el silencio y el milagro de la naturaleza volcánica cuando se expresa a su libre albedrío.

Esta impresionante cavidad  está enclavada en el municipio de Icod de los Vinos, en la zona norte de Tenerife.  Es hija del volcán Pico Viejo, situado a las faldas del Teide, cuando  hace 27.000 años desparramó sus coladas de lavas basálticas.

526108_289194317833326_155310693_nAntes de adentrarnos en la Cueva del Viento, nos dirigimos al Centro de Visitantes, donde Rayco nos explicó maravillado el origen del Universo y el lugar privilegiado que esta cueva ocupa en el.

Es fantástico oír a alguien que destila pasión por lo que hace…

Aunque de pequeño merodeaba por los alrededores de  la cueva, correteando y jugando con amigos, Rayco no la descubrió  hasta  hace 5 años cuando le tocó hacer las prácticas de guía de la Escuela Taller de Turismo, donde cursaba sus estudios.

Así, de esta manera, la Cueva del Viento se convirtió en un lugar mágico para él,  que ocupa una gran parte de su vida, ya no solo las horas de trabajo, sino todo lo que se une al ocio y al disfrute de experiencias vinculadas con la naturaleza, tal y como nos confesó.

El Topo Loco y la gran familia de la Cueva del Viento

Es curioso oírle afirmar que  “la cueva, sobre todas las cosas,” le ha enseñado a ser mejor persona. Rayco es cómo un libro abierto y generoso al reconocer las fuentes que le inspiran.  Y así nos cuenta, a la tribu de Monsecca, su admiración por Alfredo Lainez, “El jefe”, el “Topo Loco”, “el que nos ha enseñado a morir por esto”, el “pilar básico” de la Cueva del Viento.

Tampoco se olvida de mencionar a Francisco, “biólogo y guerrero donde los haya y un gran amante de nuestra historia”,  a la  “todoterreno” Conny o a Dragan, France, Susy, Petra, Ancor… Esa es la gran familia de la Cueva del Viento, el susurro de la conciencia, que nos invita no sólo a ver con los ojos esta maravilla de la naturaleza, también a sentir con el corazón que estamos recorriendo una de las arterias más singulares de la Tierra.

20131214_111218El paseo a la Cueva del Viento empieza con un primer contacto en el Centro de Visitantes, donde Rayco nos dio una explicación, amena y clara, de cómo se había formado y qué tipo de lavas nos íbamos a encontrar en esta visita.

Rayco nos contó que Pico Viejo, fue el artífice de esta maravilla, hace ya 27.000 años, con una erupción de lavas fluidas y a alta temperatura, aproximadamente unos 1.100º, factores importantes para que se pueda formar un tubo volcánico.

Estas lavas son conocidas como las Pahoehoe, un término usado en Hawái,  es uno de los lugares con más actividad volcánica del mundo, y donde se encuentran las cuatro cuevas más largas del planeta tierra. Rayco no dijo, además. que la Cueva del Viento  debe su nombre a las importantes corrientes de aire que se producen en su interior y que es el quinto tubo  más largo del mundo con algo más de 18 kilómetros topografiados.

Otra de las singularidades de esta cavidad es que constituye una enorme red laberíntica de pasajes subterráneos, siendo innumerables las ramificaciones aún sin explorar, que permitirán ampliar su longitud en el futuro. La Cueva del Viento también destaca por sus características geomorfológicas únicas, ya que su red de galerías se dispone en tres niveles superpuestos,un  fenómeno que no está descrito en ningún otro lugar del mundo, tal y como nos explicó orgulloso nuestro guía.

“La quinta del mundo y no está protegida”, repetía Rayco con voz pausada para que fuéramos tomando conciencia de la desidia de las administraciones públicas y de la necesidad de asumir un compromiso activo con la conservación de lo que nos rodea.

También nos habló de otro volcán, Roques Blancos, que hace 1.800 años sepultó  con sus lavas viscosas una gran parte del valle de Icod, creando unos canales de lava enormes, por los que tuvimos la oportunidad de pasar a lo largo de la visita en el tramo exterior.

Comienza la aventura

Después del Centro de Visitantes, la tribu Monsecca nos dirigimos en furgoneta hasta las proximidades de la cueva, dónde durante unos 15 minutos, caminamos en dirección de la sima para acceder al tubo volcánico.

20131214_114915Durante el trayecto, tanto Rayco como nuestro presidente Paco, nos invitaban a conjugar verbos tan importantes para un senderista como “observar”, “oler”, “sentir” todo lo que la Naturaleza nos ofrece: zonas de pino canario, mezcladas con pequeños resquicios de laurisilva, aceviños, laureles… El olor a tierra húmeda…

A medida que avanzamos, Rayco dirigía nuestra mirada hacia variadas formas geológicas como lavas cordadas, lajiales completos que pertenecen a los techos de la cueva, “la Sima de la vieja”…

Después de pasar por un antiguo camino real, nos encontramos en la sima de acceso a la Cueva del Viento.

Allí bajamos por unas escaleras metálicas y nos adentramos en el mundo  de Hades, el Dios que gobierna las entrañas de la tierra y sus riquezas minerales, ese dios que domina en los lugares oscuros, donde se producen frías ráfagas de viento producidas por las inmensas alas de Lucifer.

El mundo de Hades

FOTO RAYCO 3 (1)La Cueva del Viento es oscura y sinuosa y sí que hace frío en su interior. Su temperatura  oscila entre los 10 y 12 grados centígrados con una humedad del 80 por ciento. Rayco nos explicó que esta cavidad está distribuida en tres niveles en donde se desarrolla una arquitectura mágica y cavernícola con laberíntos pétreos que desembocan en simas de 20 metros de altura y grandes salas de gotas o goterones de lava. Es un lujo contemplar las caprichosas formas de la lava en el interior de la tierra.

Es curioso cómo muchos canarios desconocemos la extraordinaria singularidad de algunos de nuestro paisajes. Yo misma había oído hablar de la Cueva del Viento en muchas ocasiones, pero no sabía, no era consciente del infinito valor de esta cavidad volcánica que se coloca en el podium de las más largas del mundo.  Rayco habla con orgullo de “su cueva”, a la que mima con esmero, indicándonos por donde se puede pisar y por dónde no…

Rayco nos habló de la  relevancia biológica de esta intricada cavidad volcánica. Su fauna subterránea constituye una fuente constante de nuevos hallazgos. La cueva alberga un total de 190 especies conocidas, la mayoría invertebrados. De éstas, 48 son troglobias, esto es, animales que sólo pueden vivir en el medio subterráneo.

Entre estas especies condenadas a vivir en la oscuridad, 15 han resultado ser nuevas para la ciencia, como la cucaracha sin ojos Loboptera subterránea o los carábidos Wolltinerfia martini y Woltinerfia tenerifae. En su interior también se encuentran gran cantidad de restos fósiles de animales vertebrados ya extinguidos, como la rata y el lagarto gigantes, y otros restos óseos de especies desaparecidos en Tenerife, como la graja y la hubara.

 

Rayco busca que nos enamoremos de la Cueva del Viento… nos hace cerrar los ojos para que despierte el resto de nuestros sentidos…, quiere que nos reconciliemos con la naturaleza, que sintamos el palpito del silencio y de la negra oscuridad… “Nosotros pertenecemos al mundo y no él a nosotros”, sentencia mientras vuelve a reiterar la necesidad de proteger esos espacios para el bienestar de las presentes y futuras generaciones.

Nos fuimos de la Cueva y el viento nos acompañó para susurrarnos que la Naturaleza hay que respetarla y amarla… como lo hace Rayco o su jefe “el Topo”…  como lo hace Monsecca.

http://www.cuevadelviento.net/

www.facebook.com/pages/Cueva-del-Viento/

http://vimeo.com/64250556

Blog de Monsecca  http://monsecca.blogspot.com.es/

 

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